Ahora este escenario de preliminares, bien resueltos a través de los años, se ha llevado a cabo en mucho menos plazo. Así que me encuentro con tiempo para pensar en otras cosas no materiales sobre la aventura que me dispongo a abordar.
Cada día me despierto con la duda de si todo saldrá bien. Si el éxito y la satisfacción me esperarán al final del trayecto. Es incómodo. Puede que sea cobardía, falta de seguridad en mi estado físico, dudas sobre si las etapas del reto están bien medidas. No hay lista ni preparación que puedan aliviar con éxito estas emociones. No hay.
A pesar de la antipatía que le tengo, es el miedo el que me recibe cada mañana. El precursor de la cobardía. Me pregunto cómo vencerlos?
No es la primera vez que vivo esta emoción, pero en otras ocasiones no tenía tiempo para detenerme y la incertidumbre se quedaba en breve y poco intensa.
El calor ha venido a liberarme de la cobardía. Los pronósticos del tiempo para los días de ruta en Ciudad Real y en Badajoz son de un calor feroz. Temperaturas máximas por encima de los 33 grados. Tan solo tengo en el pensamiento cómo hacerle frente a esta contingencia abrasadora.
Por resumir, aparte de la hidratación y la protección de la piel, la principal estrategia es comenzar a pedalear cada día muy temprano. Tanto como que el alba (5:40 a.m.) me encuentre listo para empezar en cuanto se pueda distinguir el camino.
















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